Tras el trágico temporal que azotó duramente a la ciudad de Bahía Blanca, AMIA promovió una importante campaña solidaria de recaudación para apoyar a la Asociación Israelita de esa localidad.
Bajo el lema “Cuando nos unimos, nos multiplicamos”, la iniciativa logró una gran respuesta y canalizó la voluntad de colaborar de centenares de personas movilizadas por la emergencia ambiental, económica y habitacional registrada el 7 de marzo pasado.
Gracias a los aportes que se recibieron mediante transferencias, se recolectaron $10.042.200, monto que AMIA decidió duplicar y así multiplicar el alcance de la asistencia económica.
De esta manera, la kehilá local recibirá $ 20.084.400 que serán destinados a ayuda directa para, las personas damnificadas por la inundación y la recuperación de los espacios en los que se realizan las actividades comunitarias.
“A través de esta iniciativa, AMIA reafirma su compromiso con la comunidad ante una emergencia tan devastadora como la que vivimos, poniendo en acción el valor de la solidaridad y de ayuda al prójimo”, destacaron desde la comunidad judía de Bahía Blanca al agradecer el apoyo recibido.
ATENCIÓN PSICOSOCIAL DE LA MANO DEL PROGRAMA HOSEN
Hosen, el programa de AMIA que coordina respuestas de emergencia con un enfoque en apoyo psicológico y emocional, ha estado activo en Bahía Blanca desde el primer momento. Su equipo llegó a la ciudad para evaluar necesidades y ofrecer contención a los afectados.
La primera tarea que realizó el equipo de profesionales “fue la intervención psicosocial en terreno, con el asesoramiento a referentes y miembros de la comunidad que se brindó”, explicaron.
En colaboración con la Red de Protección Social Comunitaria, integrada por la Fundación Tzedaká, la Fundación de Acción Social de Jabad, el Joint y AMIA, se implementó un relevamiento de necesidades sobre una base de 325 hogares, que fue construida conjuntamente con la kehilá.
Hasta hoy fueron contactados el 66% de los hogares de la kehilá. “Durante el relevamiento, se indagaron diversos indicadores, incluyendo alimentación, higiene, mobiliario, estado estructural de las viviendas, atención psicosocial y evacuación. Se identificó que el 21% de las personas contactadas por Hosen requieren apoyo con insumos materiales, como colchones, alimentos y kits de limpieza, además de contención emocional debido a los daños sufridos por el temporal”, se informó.
“Seguiremos continuará trabajando para contactar a los hogares que aún no han sido alcanzados, y se iniciará un seguimiento psicosocial con las familias más afectadas, brindando apoyo emocional y asesoramiento para su recuperación. Es fundamental seguir fortaleciendo las redes interinstitucionales y comunitarias para garantizar una respuesta efectiva y sostenida en el tiempo”, señalaron desde el programa Hosen.
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